La Maga... o Ca...'s profileUna Habitación propiaPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    February 05

    Regreso a mi habitación, abriendo nuevas puertas y ventanas...



     
    Hasta hace un par de meses, contaba con una habitación propia, muiy nutrida y aireada, con visitantes ilustres de todas las dimensiones de esta virtualidad. Ese espacio fue censurado. Por ello vuelvo a renacer y reaparecer. He abierto nuevas puertas y ventanas en muchos aspectos de mi vida e intento volver a recorrer viejos caminos con  nueva mirada.
     
    Este espacio está dedicado a todos los amigos que me acompañaron en este recorrido, pero muy y especialmente, a mi nueva mirada a la vida personal y compartida, conmigo y mi otra mitad y con todos los transúntes que hacemos posibles estos espacios de comunicación. He vuelto a creer en la magia, esa energía voluntariosa que todos tenemos dentro y que genera milagros cuando explotamos todo su alcance sanador y reconcialiador, entre otros. Por eso me acordé de la Maga...ese espíritu incadescente y a la vez traslúcido que arrastraba en su arenoso magnetismo a  Horacio.
     
    Para permitir que este y todos los espacios públicos sigan viviendo y perviviendo en procura de la libertad de expresión y la Maga pueda seguir haciendo magia para su amado duende....
      
     
     

    Rayuela (de la vida...)

     
    "¿Encontraría a La Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la Rue de Seine, al arco que da al Quaide Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río que me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada que inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a La Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas  precisas es la que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo del dentífrico.
     
    Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de traslúcida piel se asomaría a viejos portales en el ghetto de Marais, quizá estuviera charlando con una vendedora de papas fritas o comiendo salchicha calienteen el boulevard de Sébastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba. Ahora la Maga no estaba en mi camino, y aunque conocíamos nuestros domicilios, cada hueco de nuestras dos habitaciones de falsos estudiantes en París, cada tarjeta postal abriendo una ventanita Braque o Ghirlandaio o Max Ernst contra las molduras baratas y los papeles chillones, aún así no nos buscaríamos en nuestras casas. Preferíamos encontrarnos en el puente, en la terraza de un café, en un cine club o agachados junto a un gato en cualquier patio del barrio latino. Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. Oh, Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo..."
     
    Extracto, capitulo I, Rayuela, Julio Cortázar...dedicado a mi amor reencontrado...