La Maga... o Ca...'s profileUna Habitación propiaPhotosBlogListsMore Tools Help

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    February 20

    CAFÉ POR AQUÍ, CAFÉ POR ALLÁ....

     
    COSAS DE LA MODA Y DEL MARKETING...
    ...cosas ricas y vistosas.....
     
    Ya que mi desayuno-almuerzo del día de hoy ha sido, para romper la rutina del consuetudinario mate, un colacao liviano,  bajo en calorías y calentito, me he puesto a recordar mi deliciosa visita a uno de los cafés HAVANNA de Buenos Aires.
     
     
     
    Esto del "café especialiazado" es una cuestión bastante moderna, teniendo en cuenta que los orígenes de HAVANNA se remontan a 1947 en la ciudad de Mar del Plata, Argentina. Y HAVANNA no comenzó vendiendo café...pues claro que no...esta marca de sonoridad caribeña empezó fabricando unos maravillosos y únicos "alfajores" de chocolate y dulce de leche que han sido, fueron, son y serán un ícono para todo argentino goloso y no goloso que se precie.
     
     
    De chocolate, de nuez, de dulce de leche....ahhhh
     
     
     
    Es, hoy por hoy, un símbolo de la argentinidad y un producto absolutamente típico y folklórico, forma parte del imaginario nacional, sobre todo cuando se está lejos de casa y cuando se complica la obtención de dicho manjar, cuyo sabor del chocolate forma parte de una receta magistral y que jamás ha podido ser copiado ni su secreto transgredido. En sus comienzos fueron aquellos rellenos de dulce de leche y recubiertos de azúcar impalpable (azúcar glass) y los rellenos de dulce de lecho y recubiertos de ese milagroso chocolate cobertura que nos vuelve locos a todos.
     
     
    Un capcuccino con crema, galletas de vainilla y el afamado alfajor de nuez y chocolate, en HAVANNA
     
      
    El crecimiento, década tras década, amplió la gama de sabores, productos y texturas y qué contarles de los Havannets o de los alfajores de nuez! Tanto han crecido y desparramado por el territorio nacional que hace unos 10 años (más o menos) comenzaron a aparecer como hongos los "cafés especializados" Havanna, aquellos donde el café es la excusa para degustar la carta de "golosinería", un verdadero atentado a los sentidos y a las dietas de la lechuga y la manzana.
     
     
    En mi estada en Buenos Aires sólo visité el café que está en la calle Corrientes al 1200, en medio del vórtice de los teatros y librerías de la gran ciudad. No había almorzado y ya no era hora para hacerlo, pues luego de comprar un par de libros en la librería Cúspide, giré sobre mis pies y entré en el cafecito en cuestión. Una delicadeza la decoración y el aroma que embargaba todo el espacio. Ese típico perfume del chocolate de la fórmula mágica. Me senté para lograr "ese" momento de relax y pedí un capuccino y un alfajor de nuez: todo un "placer adulto" y lejos está de ser el chocolate "Valor". Un regocijo, un jolgorio. La guinda de la torta fue constatar, antes de partir, que los baños -al menos el que le corresponde a las féminas- estaba pulcro (sobre todo) y ambientado y perfumado como el resto del local.  Ese chocolate mágico me dio pila suficiente para todo lo que aún tenía que caminar, en medio del tránsito infernal en una tarde de verano.
     
     
    Días después y ya en otro continente, me veo terminando de hacer unos trámites en el Ministerio de Educación y Cultura de España, calle Los Madrazo 15, (el papeleo de toma y daca para completar la homologación de mi título universitario) y luego de haber caminado para arriba y para abajo por algunas otras cosas que debía concretar allí en el centro de Madrid decidí hacer un alto en el camino para tomar algo fresco y descansar mis pies que habían estado por horas sobre unos altos tacones. Y allí está Starbucks, el famoso café de las estrellas y de los estrellados.
     
     
     
    Nunca había estado en uno, así que en la calle de Alcalá, frente al BBVA y en perfecta diagonal al Banesto, entré para ver si podía regocijar mis sentidos nuevamente. No tenía ganas de café ni de chocolate, tenía sed...pero no es un lugar dónde pueda encontrarse una lisa y llana caña, sólo agua mineral Perrier, zumos exóticos o el típico zumo de naranja expimido a la vista, pues ese! este último, tengo sed.
     
     
     
    La decoración no me llamó la atención especialmente. Hay una gama unificada y globalizada que parece vestir en igualdad de criterios estéticos a todos estos llamados "cafés especializados". Ciertamente, debí haber cometido uno de los pecados capitales de mi vida, no haber probado allí alguno de esos cafés o chocolates especiales. Pero esta ha sido mi primera vez, pero no la última. Tuve que esperar a que me pasaran a recoger, por tanto me pasé allí un par de horas, casi, aproveché a adelantar algunos escritos y notas.
     
     
     
    Pude observar con detenimiento el lugar y la gente que entraba y salía, y la que permanecía. Bastantes turistas. En tanto yo sorbía mi zumo de naranja, que ni fresco estaba. Un lugar que lo tiene todo para ser "chic" y para ser un ícono para muchos otros tantos.
     
     
     
    E insisto, volveré...tengo que probar algunas de esas delicias que comentan por ahí, no es cuestión de naranjines apurados. Seguramente me perdí lo mejor, cuando lo pueda constatar ya haré las paces completas con este reducto y, tal vez, me lleve alguno de sus souvenirs. Si no que lo diga la Gioconda...
     
     
     
     
    Pero aquí no hubo guinda para la tarta. Antes de partir, visité los lavabos....oh, oh, así no! Lamento ciertamente que estuvieran tan "abandonados", por lo sucios, por lo descuidados y tan pequeños! en un café situado en un lugar neurálgico de Madrid. Me llamó la atención. Parte de las "estrellas" de puntuación con las que pueda hacerse una tienda de estas características depende en mucho de la higiene de sus servicios, y no es este el caso. Una pena.
     
     
     
    Repito "chocolatada" de cola-cao light mientras cargo de madera la salamandra. No es que haga un frio de órdago, pero está destemplado, para colmo nublado y ha estado lloviendo despiadadamente. Por hoy está bien de cacao y evito el café, al menos que esté descafeinado. Seguramente esta tarde me acompañe con un buen té verde, o de jazmin o de melocotón (durazno en mi tierra), ya veré hay para elegir. Seguramente vuelva a estar por el centro de Madrid la semana próxima y me acerque, finalmente, a probar alguna de las delicias que allí se prometen. Vaya campaña Starbucks!!! si hasta en Seúl eres una "star"!
     
     
    Seúl adicto al café americano!
     
     
    Para darle un poco de chispa a la cosa, lo mejor sería poder degustar un par de los tan mentados alfajores. Para ello, ante la imposibilidad de extenderles alguno de los que brillan en mi caja, sólo me queda poder compartir la receta de los alfajores "tipo Mar del Plata", ya que la receta original es un secreto tan bien guardado como la fórmula de la Coca-Cola. No es una de las recetas que podrían calificarse de "sencillas", pero vale la pena ver el resultado final y sobre todo: comérselo. En fin, que aún así, haciéndolos en casa, en una tarde fría y lluviosa como la de hoy en la Sierra de Madrid, no dejaré de recomendarles con todas mis fuerzas que trateis de conseguir a los inefables alfajores HAVANNA en cualquiera de sus gustos, formas y colores.
     
    Alfajores tipo Mar del Plata
     
    Rendimiento: 10 porciones
    Tiempo de preparación: 40 minutos
    Tiempo de cocción: 10 minutos aprox.
    Tiempo adicional: 15 minutos (de enfriamiento)
     
    Ingredientes
    Harina de trigo  320 g
    Chocolate para taza, las barritas ralladas
    Bicarbonato de sodio  1 cdta.
    Manteca derretida, a temperatura ambiente 140 g
    Azúcar impalpable  110 g
    Esencia de vainilla  4 gotas
    Yemas grandes, a temperatura ambiente
    Harina de trigo para espolvorear  
    Manteca para untar la placa  
    Relleno y Cobertura:
    Dulce de Leche Pastelero  1 taza
    Chocolate cobertura, rallado 250 g

    Placa para horno (mediana), Cuchara de madera, Palo de amasar, Cortapastas (redondo, de unos 6 cm. de diámetro), Placa para horno (grande), Cuchara, Cuchillo (pequeño, de hoja ancha), Espátula (de metal, plana), Rejilla, Olla (pequeña, de fondo grueso), Olla (mediana, para el baño María)

    PREPARACION

      Encienda el horno a temperatura media, para precalentarlo. Distribuya la harina en la placa mediana y lleve al horno, abierto, para que se tueste, removiéndola con la cuchara de madera, hasta que tome color ligeramente dorado.
      Entonces, retire y mézclela con el chocolate, finamente rallado y el bicabonato de sodio. Luego, colóquela sobre la mesada, forme una corona y en el centro eche la manteca derretida, el azúcar impalpable, la vainilla y las yemas.
      Mezcle, desde los bordes al centro, incorporando la harina y los otros ingredientes secos. Después, amase, trabajando rápidamente hasta tener una pasta lisa. Entonces, espolvoree con un poco de harina la mesada y el palo de amasar.
      Encienda, nuevamente el horno a temperatura media, para precalentarlo, y unte con manteca y espolvoree con harina la placa grande. Extienda la masa, no muy fina, debe quedar del grosor de 6 mm., más o menos. Corte círculos en el cortapasta y cuando haya terminado una los restos, extiéndolos nuevamente y corte más círculos.
      Distribúyalos en la placa, cuidando que no se toquen entre sí, y lleve a hornear, en el estante medio, unos 7 a 10 min. o hasta que estén dorados. Entonces, retire y deje enfriar.
      Luego, distribuya en el centro de la mitad de las una cucharada de dulce de leche y coloque encima otra tapa, apretando ligeramente para el dulce se extienda. Después, empareje los bordes con el cuchillo, untándolos con el dulce.
      En la ollita coloque el chocolate cobertura rallado, vierta agua hasta 1/3 de su capacidad en la otra olla y lleve a fuego medio. Cuando esté caliente, sin hervir, coloque la ollita en baño María y baje el fuego, a mínimo.
      Revuelva, con la cuchara de madera, continuamente hasta que el chocolate se haya derretido y esté cremoso. Retire, siga mezclando unos segundos.
      Extienda el chocolate sobre una tapa de los alfajores y vaya colocándolos sobre la rejilla, entonces, unte los bordes con chocolate. Si el chocolate se enfría colóquelo nuevamente en baño María.
     

    LLeve unos minutos a enfriar, retire y repita el proceso en la tapa sin cubrir.

     

     

    Si los quiere blancos puede bañarlos con chocolate cobertura blanco o con el típico Baño Glaceado.



    October 29

    FERNET BRANCA

     
     
     
    UN VERMOUTH QUE ACOMPAÑA LA HISTORIA ARGENTINA
    un hábito en las picaditas de los domingos...antes del asado.
     
     
     
     
    Desde sus inicios - en 1845 - Fernet Branca ganó popularidad de manera inmediata convirtiéndose en un verdadero suceso. Primero Italia y luego todo el continenete europeo descubre una bebida única.
     
    Hacia fines del siglo XIX las grandes corrientes migratorias, en especial las italianas, que llegaron a la Argentina buscando nuevas oportunidades, difundieron ràpidamente el consumo de Fernet Branca en el país; contribuyendo a que rápidamente se asimilara a los hábitos y costumbres locales. En los equipajes de los numerosos inmigrantes italianos que cruzaron el Atlántico hacia nuestro país no faltaba una botella de Fernet Branca. Ellos, además de disfrutarlo en las sobremesas y beneficiarse de sus cualidades como digestivo, encontraban en su consumo una manera de mantenerse ligado a su tierra natal.
     
     
    Hacia 1900, Fernet Branca, ya era comercializado en más de 40 países. Debido a la gran aceptación que tuvo en la Argentina, la compañía decidió en 1925 que la empresa Hofer & Cia. de Buenos Aires -concesionaria exclusiva para la venta del famoso "amaro" italiano -elaborara la bebida a partir del extracto enviado desde la casa matriz italiana. En 1941, dada la creciente demanda, Fratelli Branca decició radicarse en nuestra país para producir localmente. Inicia sus operaciones en la calle Uspallata, en el corazón de Parque Patricios en una planta de 11.000 mts2. Desde entonces, ÇArgentina es en el único país dónde se produce Fernet Branca fuera de Italia.
     
     
    En 1982, construye la más moderna bodega suterránea de Sudamérica en Tortuguitas, Provincia de Buenos Aires, en marzo del año 2000 se le suma, en un predio de 30.000 mts2, las oficinas administrativas y una nueva planta, con equipamientos tecnológicos de última generación. Allí se elabora Fernet Branca, Brancamente, Punt e Mes y Borghetti. Bebidas que se distribuyen a todo el país y exportan a América Latina.
     
     
    ARTE DE CULTO - CARTELERIA BRANCA
     
    La publicidad gráfica ha acompañado a la centenaria marca tanto como al producto desde sus incios. Son famosos sus carteles publicitarios a lo largo de toda la historia hasta nuestros días. Los carteles Branca se han transformado en íconos de culto dentro de la gráfica y del arte publicitario. Bienes apreciados en nuestros días que cotizan en las encumbradas subastas públicas y privadas de Buenos Aires, en sus anticuarios o en las páginas de subastas virtuales en la red. Ya quedan pocos originales supervivientes a su larga vida en los bares y hogares argentinos, italianos y de media Europa. Aquí una muestra.
     
    (VER GALERIA BRANCA)